“Las mujeres tienen órganos que no sienten como suyos,
cuyas funciones le
son ajenas,
y de los que disponen los entendidos en el terreno que sea”
Victoria Sau (2000)
Hoy quiero hablar sobre el cuerpo. En verdad quiero
reflexionar sobre MI CUERPO, al cual he tenido que REaprender a mirar y REconocer
desde mi propia perspectiva. Llevo ya unos años en esto y la verdad es que no
ha sido fácil, ni siempre satisfactorio, pero en el devenir de esta historia hoy
puedo decir con absoluto orgullo que siento que habito mi piel y todo lo que
ello implica.
Es curioso. Creo que nunca durante toda la historia de mi
vida me había conectado tanto con lo que
implica “tener un cuerpo de mujer”,
hasta ahora. Suena extraño, pero si lo pienso no lo es tanto… en este viaje
personal me he replanteado tantas preguntas que, en otros tiempos y durante
años, marcaron mi ruta: ¿por qué parece que no es lícito, ni permitido mirarme,
tocarme?, ¿por qué he insistido tanto en encajar en aquellos estereotipos de
belleza que en algún momento me parecían válidos?, ¿por qué durante tantos años
no le puse la más mínima atención a mi menstruación y a mis ciclos?, ¿por qué
muchas veces recuerdo haberme sentido frustrada o agotada al intentar ser
aquella mujer que me mandaban los estereotipos culturales? ….
Creo que es porque hasta hoy, no me había dado cuenta como
se me hacía carne un sinfín de mandatos y simbolismos culturales. Caminaba por
esa senda porque parecía ser lo adecuado y YO OBVIAMENTE DESEABA SER ADECUADA.
En este deseo termine por exiliarme de mi misma.
Hoy he decido que
este exilio a terminado. Decidí habitarme y eso ha permitido que me vivencie
diferente, por fin me atreví a romper con ese molde (no lo he hecho totalmente,
creo que es una tarea diaria, continua y probablemente que me tome toda la vida).
Para mi sorpresa me he encontrado con recovecos de mí misma que desconocía por
completo. Hoy me siento más libre, a ratos un poco salvaje y aunque muchas
veces me desoriento porque no tengo repertorio conductual para vivirme de esta
manera, sigo aprendiendo de mi misma y de las mujeres bellas que me acompañan.
Este ejercicio me ha dado algo invaluable llamado libertad.
Y hoy bellas mujeres quiero compartir parte de este camino y sus claves con
Uds.
- Tocarse, mirarse, explorarse y dar rienda suelta a la curiosidad que es una guía maravillosa. De la masturbación femenina se habla poco, tan poco que muchas mujeres vivimos creyendo que somos las únicas que lo hacemos (y dígase de pasada que esta mal, que no es lícito o que eres rara). Pues NO!, a mi parecer es necesario un conocimiento sobre el autoplacer y la sexualidad vista no siempre desde una perspectiva de dos, si no vista desde la perspectiva del AMOR PROPIO. Este descubrimiento ha sido una brújula en esta misión de reconquista de mí misma, y el aprendizaje que he hecho de mi cuerpo es increíble, solo por mencionar algunas: me ayuda a dormir, alivia los calambres de mi menstruación, descubrí que es lo que me gusta, cómo y por qué, el saber más de mi misma me hace sentir con mayor poder para decidir.
- Conectarse con la menstruación y las 4 mujeres que habitan en nosotras. Mirar, oler, tocar mi sangre menstrual ha sido una revelación -y no exagero-. Para mi fue una forma de reconciliarme conmigo misma. Tantos años percibiendo mi menstruación como algo negativo, tantos años sin permitirme interactuar con ella, sin darme cuenta que en este hecho me estaba negando a mi misma. Conocerla me ha permitido reconciliarme con mi cuerpo y reconectar con mi ser cíclica. Mirarme en mis distintas fases y darme la licencia para simplemente ser. Entender que determinadas fases de mi sexualidad no son una alteración de lo deseable, porque no puedo corresponderme con un modelo lineal, soy cíclica y durante el mes paso de la luz a la oscuridad.
- Perder el miedo a hablar. ¡Cuánto tiempo me pase pensando en estas cosas pero sin decirlas!, cuando por fin me atreví a hablar me di cuenta de que no estoy loca y que no soy la única, hay muchas otras mujeres -y otros maravillosos hombre- que piensan y sienten parecido a mi. Según Caca citada en Sara Berbel (2001) en las sociedades modernas, las mujeres hemos perdido espacios de interacción donde sea posible hablar sobre estos temas que nos atañen directamente, por ende, nos restamos espacios tanto para elaborar posibles ansiedades, como para educarnos en el conocimiento y la reapropiación de nuestros propios cuerpos. Lo que digo es: ¡Venga va, a recuperarlos!
Tengo la certeza sentida desde mi propio cuerpo, desde
mi útero, desde mi vivencia que es necesario abrir espacios que nos permitan recuperar
el conocimiento verdadero del cuerpo femenino. Descubrir las huellas que en
alguna parte de nuestro inconsciente colectivo dejaron otras culturas mucho más
antiguas, revisar el imaginario que tenemos sobre nuestro cuerpo y las fases
que nos permiten madurar, procrear y gozar del placer sexual. De esta manera
mirarnos con un prisma diferente y generar nuevas interpretaciones a lo que
hasta ahora se ha considerado desde un exclusivo punto de vista de cultura occidental
y patriarcal (Berbel 2001).
- Berbel Sánchez, S., Peyrí, P. S.,
& Teresa, M. (2001). El
cuerpo silenciado: Una aproximación a la identidad femenina.
- Sau, V. (2000). Reflexiones
feministas para principios de siglo, horas y HORAS.
Escrito en Fase del Ciclo: Pre-ovulatoria/Primavera/Virgen

LINDO BLOG, BENDICIONES
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