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viernes, 7 de junio de 2013

APP`s para nuestro Ciclo Menstrual

Tod@s hemos sido testigos de cómo las TIC´s (tecnologías de la información y de las comunicaciones) han llegado a nuestro mundo para quedarse. A esta alturas, parece como si siempre hubieran existido e indudablemente han influido en la forma como nos relacionamos y comunicamos. Pero como toda herramienta, depende del uso que se le otorgue el resultado final que obtendremos de ella.

En lo personal, no puedo negar mi gustillo por los aparatos tecnológicos y los ordenadores. Siento cierta satisfacción descubriendo y probando nuevas aplicaciones o programas que me faciliten la vida y me ayuden a  organizar la información que me parece importante dentro de mi mundo.

Por esto que les comento en el párrafo anterior, es que me gustaría dedicar  este post a un par de aplicaciones que pueden de ser de utilidad para quienes se encuentren interesadas en el autoconocimiento a través del ciclo menstrual, y además comparta conmigo esta afinidad con las tecnologías.  

Algo muy importante para mi autoconocimiento ha sido tomar consciencia de mi ciclo menstrual mes a mes, identificar como me encuentro, como me siento, que es lo que me sucede en las diferentes etapas de mi ciclo (menstruación, pre ovulación, ovulación y pre menstruación). Para realizar este proceso ha sido de mucha utilidad el Diagrama Lunar que conocí gracias a Miranda Gray y  Anna Salvia (revisar su libro "Viaja el Ciclo Menstrual"), y puse en práctica gracias a  Erika Irusta.  Para quienes aún no lo conozcan, les cuento que el Diagrama Lunar es un calendario cíclico que nos permite registrar aspectos físicos, emocionales y sociales conectados con nuestro ciclo, tomando consciencia del mismo y respetando nuestra naturaleza de mujer.

Estas 2 APPS de las cuales hablare emulan un proceso similar al registro usado en el Diagrama Lunar, pero en tu móvil o tablet. Las APPS nos permitirán recoger y organizar información como por ejemplo: los días de nuestra menstruación y ovulación, la temperatura basal, mucosidad cervical, además de estados de ánimo, actividad sexual y diferentes síntomas como antojos, cambios de humor, entre otras cosas.

WomanLog:


- APP actualmente disponible para Android y  IOS.
- Tiene una versión gratuita, pero por 2,69 € pueden instalar WomanLog PRO liberando mayor cantidad de opciones dentro de la aplicación.  
- Tiene un interfaz muy intuitiva y sencilla. Además a nivel de diseño esta muy bien, incluso puede personalizarse con diferentes fondos (algunos gratuitos y otros de pago)
- Opción Gratuita: Las principales funciones de que ofrece esta esta APP son: Marcar inicio y fin del ciclo menstrual, predicción de la ovulación y los días fértiles, resumen trimestral en una sola pantalla, tabla de temperatura basal, protección con contraseña, copia de seguridad, estadísticas, seguimiento del peso, síntomas,  estado de ánimo (5 opciones), aviso de menstruación, fondos alternativos para personalizar la APP y calendarios múltiples. La versión gratuita tiene publicidad.
- Opción de Pago (WomanLogPRO): Pagando 2,69 € liberas opciones como el calendario circular (como el utilizado en el Diagrama Lunar), predicción fase lútea y fecha de ovulación, estados de ánimo (24 opciones), observación de la mucosidad cervical, posibilidad de otros avisos (menstruación, píldora contraceptiva, píldora multivitamínica, autoexamen de los pechos, anillo vaginal), vista general del ciclo (enviar archivo PDF a un correo electrónico), notas, recordatorios.  No hay publicidad
- Web: www.womanlog.com/‎


OvuView:


- APP actualmente disponible para Android.
- Tiene una versión gratuita y una de pago (no se el valor exacto) OvuViewPRO liberando mayor cantidad de opciones dentro de la aplicación.  
- También tiene un interfaz intuitiva y sencilla. A nivel de diseño a mi personalmente me gusta menos que WomanLog, pero en ya saben en cosa de gustos…
- Opción Gratuita: 14 métodos de conocimiento de la fertilidad, seguimiento de síntomas y notas, vista de calendario, gráficos avanzados de temperatura y síntomas, guía de usuario y sugerencias, consejos educativos e información sobre el ciclo menstrual y signos de fertilidad, estadísticas cíclicas (también similar a la gráfica del Diagrama Lunar), recordatorio de mañana automático para introducir la temperatura basal corporal, guardado y restauración de datos, temas distintos para personalizar a tu gusto (colores).  Además se puede importar datos desde las aplicaciones “My Days”, “WomanLog” y de la página “FertilityFriend.com”.
- Opción de Pago (OvuViewPRO): protección de datos por contraseña, envío por correo de datos y gráficos, activación/desactivación de métodos y ciclos, síntomas personalizados creados por el usuario. 
- Web: ovuview.com/

Además aprovecho el post para recomendarles un vídeo realizado por Erika Irusta, titulado "Agendar en Cíclico" donde nos da ideas para planificar nuestras actividades respetando nuestra naturaleza cíclica y permitiéndonos conocer a las 4 mujeres que tenemos en cada una de nosotras.(Para ver online el video haz click en la imagen) 


                                   

Escrito en Fase del Ciclo: Pre-menstrual/Otoño/Hechicera

viernes, 5 de abril de 2013

La Revolución de la Sangre

 

Tal cual como refiere Victoria Sau, “todas las mujeres consideradas normales han adquirido en un momento de su desarrollo una fluctuación del caudal de sus hormonas sexuales, de carácter cíclico, con una periodicidad que suele ir de veintiocho a los treinta y cinco días. Al conjunto de este proceso se le llama ciclo ovárico o menstrual” (2000: 77). 

Sin duda alguna, la menstruación representa un evento crucial en la vida de cualquier mujer. No obstante, a pesar de ser un proceso normal, natural y compartido hay una visión general en torno a percibir este proceso como negativo. En contraposición los sentimientos y actitudes positivas de las mujeres ante el sangrado menstrual o el sentimiento de orgullo relacionado con ser mujer, son elementos que apenas han trascendidos a lo largo de la historia. Esta inquietud me llevo a orientar mi tesina de máster en torno a este tema, hoy quiero compartir algo de esta información. 
 
Buscando antecedentes y remontándome a MI PROPIA HISTORIA, se me hizo evidente que la información de más fácil acceso respecto a este tema es muchas veces sesgada o asociada a un tema tabú, situación que complejiza encontrar espacios de dialogo en torno a un ciclo que nos acompaña durante toda nuestra edad reproductiva y que tiene impacto directo tanto en nuestra salud física, como psicológica.  

A lo largo de la historia de la humanidad el cuerpo femenino ha sido invisibilizado y categorizado. Desde Aristóteles hasta Darwin, pasando (obviamente) por la Iglesia Católica se han emitido opiniones y explicaciones respecto al tema, que no están exentas de un contenido valórico y cultural. Tal como refiere Sara Berbel (2001), es de esta forma como las sociedades humanas “han ido construyendo en torno a los procesos biológicos y fisiológicos de las mujeres un completo entramado ideológico con el fin de preservar como tabú todos los temas relacionados con el sexo femenino y, al mismo tiempo, mantener la situación de inferioridad “natural” de las mujeres en la esfera social” (2001: 60).  

Al revisar mi historia, sentí como se me hacía carne muchas de las cosas que iba leyendo. Porque sí, hubo un momento donde yo también tenía este malestar por tener mi menstruación, porque sí de adolescente alguna vez pensé que quería ser como un chico y no pasar por todas las vicisitudes de ser chica, porque sí pensaba que era mucho más fácil y mucho más útil nacer hombre, que nacer mujer, porque sí en algún durante muchos años de mi vida dormí mi ciclo y me desconecte de mi cuerpo utilizando hormonas …. Oh! Como me equivocaba!.... pero como leí por ahí en alguna red social, fue necesario perderme para volver a encontrarme. Hoy no sólo pienso distinto, hoy he aprendido a amar mi sangre, mi útero, mi vagina, mis ciclos y mis formas porque han sido una enorme herramienta para la reconquista de mi cuerpo y finalmente la reconquista de mí misma y es esa mi motivación para compartir estas reflexiones. 

Tantas formas de satanizar, invisibilizar y excluir la presencia del ciclo menstrual coexisten con nosotros en lo cotidiano que lo hemos normalizado. Pero vale la pena preguntarse si es normal que tengamos una lista interminable de denominaciones o eufemismos para NO nombrar nuestra menstruación: “la regla”, “el período”, “me encuentro indispuesta”, “estoy enferma”, “ha llegado Andrés”, por nombrar solo algunos. Y pensemos en los mitos, ¿quién no ha escuchado que la mujer que tiene su menstruación no puede hacer mayonesa o no puede bañarse durante su ciclo?....

Y ahora les pregunto. ¿Qué pasaría si dejamos de mirarnos a través de este prisma?, ¿si comenzamos a mirar con orgullo y consciencia nuestra menstruación?, ¿sí comenzamos a compartir esta información con nuestras amigas, madres, hijas, familiares?, ¿sí hoy miramos, olemos, tocamos nuestra sangre menstrual, le perdemos el miedo, el asco y la comenzamos a amar como el fruto de nuestro bendito útero, de este cuerpo de mujer que nos ha acompañado durante toda nuestra vida?.... yo pienso que aquí comienza la REV♥LUCI♥N! 


Sau, V. (2000). Reflexiones feministas para principios de siglo, horas y HORAS.

Berbel Sánchez, S., Peyrí, P. S., & Teresa, M. (2001). El cuerpo silenciado: Una aproximación a la identidad femenina.


Escrito en Fase del Ciclo: Pre-menstrual/Otoño/Hechicera

jueves, 21 de marzo de 2013

Mi cuerpo habla: Soy Mujer!



“Las mujeres tienen órganos que no sienten como suyos, 
cuyas funciones le son ajenas, 
y de los que disponen los entendidos en el terreno que sea” 
Victoria Sau (2000)

Hoy quiero hablar sobre el cuerpo. En verdad quiero reflexionar sobre MI CUERPO, al cual he tenido que REaprender a mirar y REconocer desde mi propia perspectiva. Llevo ya unos años en esto y la verdad es que no ha sido fácil, ni siempre satisfactorio, pero en el devenir de esta historia hoy puedo decir con absoluto orgullo que siento que habito mi piel y todo lo que ello implica.

Es curioso. Creo que nunca durante toda la historia de mi vida me había conectado tanto con  lo que implica “tener un cuerpo de mujer”, hasta ahora. Suena extraño, pero si lo pienso no lo es tanto… en este viaje personal me he replanteado tantas preguntas que, en otros tiempos y durante años, marcaron mi ruta: ¿por qué parece que no es lícito, ni permitido mirarme, tocarme?, ¿por qué he insistido tanto en encajar en aquellos estereotipos de belleza que en algún momento me parecían válidos?, ¿por qué durante tantos años no le puse la más mínima atención a mi menstruación y a mis ciclos?, ¿por qué muchas veces recuerdo haberme sentido frustrada o agotada al intentar ser aquella mujer que me mandaban los estereotipos culturales? ….

Creo que es porque hasta hoy, no me había dado cuenta como se me hacía carne un sinfín de mandatos y simbolismos culturales. Caminaba por esa senda porque parecía ser lo adecuado y YO OBVIAMENTE DESEABA SER ADECUADA. En este deseo termine por exiliarme de mi misma.

Hoy  he decido que este exilio a terminado. Decidí habitarme y eso ha permitido que me vivencie diferente, por fin me atreví a romper con ese molde (no lo he hecho totalmente, creo que es una tarea diaria, continua y probablemente que me tome toda la vida). Para mi sorpresa me he encontrado con recovecos de mí misma que desconocía por completo. Hoy me siento más libre, a ratos un poco salvaje y aunque muchas veces me desoriento porque no tengo repertorio conductual para vivirme de esta manera, sigo aprendiendo de mi misma y de las mujeres bellas que me acompañan.

Este ejercicio me ha dado algo invaluable llamado libertad. Y hoy bellas mujeres quiero compartir parte de este camino y sus claves con Uds.
  • Tocarse, mirarse, explorarse y dar rienda suelta a la curiosidad que es una guía maravillosa. De la masturbación femenina se habla poco, tan poco que muchas mujeres vivimos creyendo que somos las únicas que lo hacemos (y dígase de pasada que esta mal, que no es lícito o que eres rara). Pues NO!, a mi parecer es necesario un conocimiento sobre el autoplacer y la sexualidad vista no siempre desde una perspectiva de dos, si no vista desde la perspectiva del AMOR PROPIO. Este descubrimiento ha sido una brújula en esta misión de reconquista de mí misma, y el aprendizaje que he hecho de mi cuerpo es increíble, solo por mencionar algunas: me ayuda a dormir, alivia los calambres de mi menstruación, descubrí que es lo que me gusta, cómo y por qué, el saber más de mi misma me hace sentir con mayor poder para decidir.
  • Conectarse con la menstruación y las 4 mujeres que habitan en nosotras. Mirar, oler, tocar mi sangre menstrual ha sido una revelación -y no exagero-. Para mi fue una forma de reconciliarme conmigo misma. Tantos años percibiendo mi menstruación como algo negativo, tantos años sin permitirme interactuar con ella, sin darme cuenta que en este hecho me estaba negando a mi misma.  Conocerla me ha permitido reconciliarme con mi cuerpo y reconectar con mi ser cíclica. Mirarme en mis distintas fases y darme la licencia para simplemente ser.  Entender que determinadas fases de mi sexualidad no son una alteración de lo deseable, porque no puedo corresponderme con un modelo lineal, soy cíclica y durante el mes paso de la luz a la oscuridad.
  • Perder el miedo a hablar. ¡Cuánto tiempo me pase pensando en estas cosas pero sin decirlas!, cuando por fin me atreví a hablar me di cuenta de que no estoy loca y que no soy la única, hay muchas otras mujeres -y otros maravillosos hombre- que piensan y sienten parecido a mi. Según Caca citada en Sara Berbel (2001) en las sociedades modernas, las mujeres hemos perdido espacios de interacción donde sea posible hablar sobre estos temas que nos atañen  directamente, por ende, nos restamos espacios tanto para elaborar posibles ansiedades, como para educarnos en el conocimiento y la reapropiación de nuestros propios cuerpos. Lo que digo es: ¡Venga va, a recuperarlos!   

Tengo la certeza sentida desde mi propio cuerpo, desde mi útero, desde mi vivencia que es necesario abrir espacios que nos permitan recuperar el conocimiento verdadero del cuerpo femenino. Descubrir las huellas que en alguna parte de nuestro inconsciente colectivo dejaron otras culturas mucho más antiguas, revisar el imaginario que tenemos sobre nuestro cuerpo y las fases que nos permiten madurar, procrear y gozar del placer sexual. De esta manera mirarnos con un prisma diferente y generar nuevas interpretaciones a lo que hasta ahora se ha considerado desde un exclusivo punto de vista de cultura occidental y patriarcal (Berbel 2001).


- Berbel Sánchez, S., Peyrí, P. S., & Teresa, M. (2001). El cuerpo silenciado: Una aproximación a la identidad femenina.
- Sau, V. (2000). Reflexiones feministas para principios de siglo, horas y HORAS.

Escrito en Fase del Ciclo: Pre-ovulatoria/Primavera/Virgen 

lunes, 11 de febrero de 2013

Mi experiencia con la copa menstrual...



Un hito importante en mi historia y en el re-conocimiento de mi femineidad fue dejar de utilizar toallas higiénicas o tampones y comenzar a utilizar
 la copa menstrual. Esta fue mi elección, pero hay muchas más que ya las comentaré al final del post.

A través de las conversaciones con múltiples mujeres de distintos lados del mundo, he podido corroborar que no existe mucha información sobre la utilización de estos métodos alternativos relacionados con la menstruación. El objetivo de este post es contar de primera fuente mi experiencia al respecto y que si alguna de Uds. se interesa por el tema tengan opciones, links con información y posibilidades!!.

Cuando me llego mi primera menarquía a los 12 años, las opciones eran solo dos: toallas higiénicas o tampones. Nunca tuve información ni por mi madre, ni por mi médico, ni por mis educadores que existían otros sustitutos ecológicos a los métodos de higiene femenina, por ende, mi decisión no fue tal, sólo fue un descarte. Las toallas higiénicas me parecían más cómodas para el diario y los tampones eran funcionales para ir a la piscina o la playa y no tener que restarme de algunas actividades por tener mi menstruación. Curioso porque el discurso me pareció muy de mujer moderna en un principio, pero ahora con perspectiva y madurez, ya no pienso igual.   

Cuando descubrí a través de la web la copa menstrual, me dio curiosidad, pero también cierta suspicacia… ¿esto funciona?, ¿esto duele o se siente?, ¿cómo funciona este aparato? fueron algunas de las preguntas que rondaron mi cabeza de forma inmediata. Cuando me decidí a utilizarla, fue principalmente porque una amiga cercana había dado el paso y me había hablado maravillas de ella.

Ya son 2 años desde que comencé a utilizar la copa menstrual y la llegada de este artículo a mi vida ha sido increíble, es cómoda, higiénica, económica e increíblemente respetuosa con mi cuerpo. Al comenzar a utilizarla me di cuenta de cosas asombrosas, como por ejemplo, que a pesar de llevar 19 años conviviendo con mi menstruación durante todo este tiempo no conocía en absoluto mi flujo menstrual, ¿cuánta cantidad era mi flujo?, ¿cómo se veía?, ¿cuáles eran sus características? (olor, color, textura etc.). Todo lo que implicaba era un mundo completamente desconocido para mí y no podía entender como algo tan íntimamente mío me parecía tan desconocido. No era de extrañarse, durante toda la vida la relación que tenía con mi sangre estaba mediada por las toallas higiénicas y sus desodorantes, blanqueadores, gelatinizantes y un innumerable etcétera de productos químicos.  

La sensación que me embargo los primeros meses fue de sentirme una completa ignorante de mi misma. Curiosa cada mes examinaba mi flujo con la avidez de re-conocerme y perder ese miedo al cuerpo que yo sin mucha consciencia hasta ese minuto albergaba. Creo que esta es la principal razón por la cual recomiendo optar por los sustitutos ecológicos a los métodos de higiene femenina, re-conocerse, re-conectar con el cuerpo es un regalo que toda mujer debería probar.  

Después de reponerme del sentimiento de asombro inicial y aprender el cómo se introducía para que no existieran fugas, pude comprobar la comodidad que implicaba el uso de la copa. Como el material es de silicona o plástico quirúrgico se adapta perfectamente a la anatomía de mi cuerpo, por lo cual no la siento en lo absoluto. Además una gran diferencia con las toallas higiénicas y los tampones es que el material no reseca tu cuerpo, ni cambie el ph de la vagina, por lo tanto, además de que su manipulación fácil permite la introducción y la salida del mismo sin problemas, bien usado disminuye la posibilidad de infecciones y hongos, esto fue para mi una gran cantidad de puntos para la copa menstrual dado que estaba pasando por un periodo en donde estos problemas para mi estaban a la orden del día. Además me permite bañarme (ducha, mar, piscina, etc.), ir al baño sin problema alguno, dormir con él, hacer ejercicio, todo sin preocupaciones. Además, entendiendo que cada cuerpo es un mundo, lo que le paso a mi cuerpo fue que mi salud femenina mejoro notablemente, no he vuelto a tener cólicos fuertes, mi menstruación se regulo y hace un buen rato como ya les mencione, no he presentado ni hongos, ni infecciones en el tracto urinario. 

Ahora algunas cosas a considerar, un par de detalles, que en comparación a todas las cosas positivas que entrega, quedan relegadas absolutamente a un segundo plano para mi:
·                     Te dan más ganas de ir al baño, imagino que dado que la copa se expande dentro ejerce algún nivel de presión con la vejiga, por lo tanto, a mi me dan ganas de ir al baño más seguido de lo habitual.        
·                     A veces, es un poco incómodo vaciarla en un baño público, sobre todo si el grifo del agua se encuentra fuera, no obstante uno genera estrategias y esto yo ya lo solvento bastante bien (material de otro post).  

¿Por qué yo comencé a utilizar la copa y por qué jamás volvería a utilizar toallas higiénicas o tapones?. Simple la copa es ecológica, económica y respetuosa con el cuerpo de las mujeres, los tampones y las toallas higiénicas NO son nada de esto. ¿Se han preguntado de que están hechos los productos femeninos de higiene?, bueno esto da para otro post que ya vendrá, pero les adelanto que muchas de las sustancias químicas que tienen como ingredientes se han relacionado con cáncer, hongos, dolores menstruales,  infecciones en el tracto urinario, endometriosis e incluso con infertilidad. ¿Esto da para pensar no?. 

Por último, como les mencione arriba, hay alternativas a la copa menstrual, les enumero las que conozco: 
1) Compresas de tela, también llamadas lunas 
2) Tampones de esponjas 
3) Sangrado libre (sí, sangrado libre!)

Dos link para las que se entusiasmen: 


sábado, 9 de febrero de 2013

Y la luna llego a mi ....


Este es un primer post de un proyecto que viene llenando mi cabeza desde hace meses.

Mi última inquietud antropológica me llevo a adentrarme mucho más en un tema de lo que hago habitualmente, y es que a diferencia de otras ocasiones algo calzo, algo me hizo sentido….  Mi cuerpo se encargo de avisarme de forma sabia y sutil que el agrado que sentía leyendo libros, buscando información, perdiéndome en blogs, me llevaba lentamente a un apasionante re construcción de mi misma.

Durante el año 2011, después de hacer un importante cambio de vida (deje familia, novio, amigos, trabajo en Chile y me vine a vivir a Barcelona) llego a mis manos por una querida amiga un documental llamado “La Luna En Ti”(“The Moon Inside You”) proyecto personal de una mujer llamada Diana Fabiánová.  Este proyecto documenta un viaje que hace la misma Diana, un viaje personal donde ella se cuestiona la relación que había construido desde niña con su menstruación. De forma inteligente, personal y con bastante humor revisa el tabú, los mitos y la percepción que tienen mujeres y hombres sobre el ciclo menstrual, develando desde un discurso simple y  entendible algo que nosotras hemos vivido durante años: LA DESAPROPIACIÓN DE NUESTRO PROPIO CUERPO.

Sentí mientras miraba este documental, que ponía fuera de mi cabeza cuestionamientos y reflexiones que yo ya me había estado haciendo hace un tiempo, pero que muchas veces NO me había atrevido a verbalizar, y no sabía exactamente el por qué. 

Hace un año había dejado de tomar la píldora anticonceptiva, lo cual me había devuelto cierta propiedad con mi cuerpo. Propiedad que en ese minuto solo era una sensación y que estaba lejos de ser explicada por mi cabeza. Además había comenzado hace algunos meses a utilizar la COPA MENSTRUAL, lo cual me había llevado a darme cuenta del nivel de ignorancia que tenía sobre mi cuerpo, y particularmente sobre mi ciclo menstrual , el cual llevaba acompañándome por mucho más de una década.  Me sentí inconsciente de mi misma, sentí que mi cuerpo no era mío, que no me había percatado cuando lo solté y lo deje en manos de terceros. Hasta aquí la idea que me vino a la cabeza era clara: ESTO NO SOLO ME PASA A MI.   

Ahora dos años después, sigo interesada en el tema. Lo convertí en mi proyecto de tesis para terminar un máster (así me buscaba la excusa perfecta para seguir leyendo y buscando información), y tengo cada vez más ganas de compartir con mujeres de todo el mundo reflexiones, preguntas e inquietudes. Porque cuando me atreví a hablar, me di cuenta de que no estaba loca y que no era la única que pensaba estas cosas, que había mujeres por todas partes con inquietudes similares.

Y aquí estoy, construyendo este espacio para compartir, hablar, preguntar, socializar. Una bitácora de mi viaje, que quiero comenzar con el link que me llevo a todo esto. Para ver online el documental “La Luna En Ti” haz click en la imagen.