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viernes, 24 de mayo de 2013

Ser Mujer en Chile y enfrentarse al Bono por Hijo....


Como les conté cuando comencé este blog mi país de origen es Chile, en América Latina. No obstante, hace casi ya 3 años me encuentro viviendo en Barcelona, España. Hoy se los recuerdo, porque del tema al cual me voy a referir tiene relación con mi ser mujer, chilena y en edad fértil.   

El pasado 21 de Mayo, como todos los 21 de Mayo desde que volvió la democracia a Chile se realiza tradicionalmente la cuenta pública del poder ejecutivo (o sea el gobierno de turno). En este acto se realiza un balance anual  de todas las gestiones realizadas por el gobierno,  además de incluir información sobre los planes y programas que se encuentran planificados para ser instaurados en el año que vendrá. Este año era el turno de la última cuenta pública del Sr. Sebastián Piñera, presidente perteneciente al Partido Político llamado Renovación Nacional, el cual es un partido que se identifica con ideología de derecha. En esta cuenta pública se informo que como medida para aumentar el índice de natalidad en Chile (que cada año baja más y más) se darán incentivos económicos a las familias  sin discriminar su estrato social, que tengan tres o más niños en el futuro (Se pagara un bono de 160 euros para el nacimiento del tercer hijo, que llegará a 300 euros con el nacimiento del quinto hijo). Es necesario aumentar la tasa de natalidad de nuestro país, la consecuencia directa de que esta situación siga como está es enfrentarnos a un “Crecimiento Negativo”, lo cuál sería fatal…. Pero sería fatal ¿para quién?    

Pero esto no es lo que se dice al mundo, el Sr. Piñera al momento de presentar el proyecto declara: “Si los índices de natalidad de comienzos de los 90 hubiesen permanecido, hoy tendríamos un millón de niños adicionales jugando y alegrándonos nuestras vidas.” Suena lleno de buenas intenciones, pero la verdad es que yo no puedo evitar sentirme directamente interpelada y no es precisamente desde las buenas intenciones.

Aún no tengo hijos y creo que aún no termino de decidir si quiero dar ese paso. Pero me conecto con esa capacidad maravillosa de mi cuerpo de “ser dos” que se me ha sido concedida solo por el hecho de ser mujer y me maravillo porque me conecto con una trascendencia que es difícil poner en palabras y que imagino se multiplicara por 1000 si efectivamente en algún momento llego a embarazarme, parir y ser madre de otro ser. 
No obstante, esto no es lo que me preocupa. Lo que me preocupa es preguntarme: ¿Qué hay detrás de medidas como esta?, ¿Cómo el Estado de Chile esta mirando a la mujer, a la familia, a los hijos cuando hay personas que para analizar y solventar un indicador como la baja de natalidad cree que medidas como esta son viables?

Para mi esta medida es testimonial de otra forma de regular el cuerpo de la mujeres hoy, bajo el alero del crecimiento económico y hacerla servir para procrear hijos que se convertirán muchos de ellos en objetos serviles (si dije objetos, no sujetos) para mantener un sistema que de humanizado casi ya no le queda nada.  Al Estado de Chile hoy le interesa la baja de natalidad del país porque esto puede repercutir negativamente en la economía productiva del país, economía que como ya sabemos en Chile está en manos de los privados (empresarios) y de la oligarquía de nuestro país (Chile según estudios es parte de las 10 naciones con más desigualdad del mundo). 


Esta medida deja entrever 4 cosas a mi parecer:

1) La visión del cuerpo de las mujeres desde una óptica utilitaria y servil para el sistema como “hacedora de seres humanos”. No me diga Sr. Piñera que esto es una medida de apoyo a la maternidad, si el Estado así lo quisiera apoyaría a las familias independiente del número de hijos que éstas tuvieran. Además, medidas como estas hablan de la mujer nuevamente construida desde el imaginario colectivo como objeto, como un elemento más de la ecuación que tiene como resultado solo una cosa “La Producción”.

2) El discurso esquizofrénico del Estado de Chile. Las Isapres te cobran la vida por pagar un plan de salud si eres mujer y en edad fértil o directamente te expulsan porque eres demasiado cara (sabiendo de antemano que las mujeres en Chile en general, tenemos peores condiciones de empleabilidad en comparación a los hombres). Pero a pesar de esto, es ese mismo Estado que hoy te pide y “te premia” si tienes más hijos aunque te siga castigando a la hora de ejercer tus derechos en el ámbito salud si eres mujer y en edad fértil. 

3) Este proceder del Estado nos habla de un actuar político-técnico que no esta carente de significado. Al contrario hay aquí símbolos que se despliegan y que habla de lo que estamos entendiendo en Chile por progreso, familia, crecimiento, etc. Medidas como esta nos hablan claramente sobre la las condiciones económicas-políticas dominante en Chile, dejándonos entrever porque es una país donde hay una larga continuidad del modelo neoliberal. 

4) Como el Estado de Chile se posiciona desde la figura del “Gran Administrador”, delegando la responsabilidad de gestionarse y desarrollarse a la familia o al individuo, lo cual crea la ilusión de  oportunidad pero finalmente no crea posibilidades reales de desarrollo o de movilidad social. Acá obviamente el Estado de Bienestar no existe  y en esta ilusión que vende el “Gran Administrador” la culpa de que Chile no avance es (en este caso) de las mujeres que decidieron trabajar y estudiar antes de tener hijos, o de las familias que no están cumpliendo con el rol que les dio la sociedad. Siempre la atribución es individual o familiar y yo pienso: ¿Cuándo finalmente repartiremos las responsabilidades como corresponde?.


Mientras tanto yo como mujer, chilena y en edad fértil NO PUEDO, NI QUIERO QUEDARME CALLADA!!.

Escrito en Fase del Ciclo: Pre-ovulatoria/Primavera/Virgen 
 

jueves, 18 de abril de 2013

Mi soledad compartida con Virginia Wolf


Vengo de una fase menstrual intensa, marcada por un profundo cansancio pegado en los huesos… me dedique durante una semana a dormir y dejar de hacer sin cuestionarme mucho. Han sido meses intensos marcados por el cierre de ciclos, una cantidad importante de trabajo intelectual y encuentros y desencuentros con personas de mi pasado y de mi presente. En esta última menstruación sentí más que nunca las ganas de renovación y limpieza acusada por mi cuerpo y dejarme ir en ella, sin cuestionarme, me permite aprender a escucharme e ir ganando fuerzas en la medida que avanzo en mi ciclo… no obstante, sigue siendo un gran desafío por dos motivos:   

  • Permitirme estos espacios sin agobiarme o ponerme ansiosa (dejar de lado el mandato y el deber)
  • Aceptar los sentimientos, pensamientos, sensaciones que aparecen o se me hacen patentes en mis fases oscuras (premenstrual/menstrual)  

Y ahora con un poco más de luz, quiero darle hilo a los bosquejos de frases, sentimientos y palabras sueltas apuntados en una libreta que me acompaña continuamente.


He leído mucho en estos meses, pero puntualmente hay un libro que me ha resonado profundamente. Hablo de “Un Cuarto Propio” de Virginia Woolf, este libro que describe en primera persona el estatus de las mujeres en la sociedad, la relación que se establece entre los sexos y las consecuencias de la dominación, subordinación de nosotras las féminas ante este mundo construido en masculino, no deja de ser apropiado para el análisis hoy. Y es que mientras voy leyendo no puedo evitar identificarme con ese matiz de amargura y soledad que se cuela entre párrafos irónicos y llenos de humor negro. Concluyo ineludiblemente que estos párrafos están llenos de realidad, de mi realidad.  


A lo largo de mi historia vital no han sido pocos los momentos en donde me he sentido cuestionada, equivocada, mal interpretada, cuando hablo desde mi propia experiencia. Parece de perogrullo, pero al hablar con otras mujeres siento que es un sentimiento bastante más común de lo que pensaba. Incluso para escribir este blog que estuvo durante meses en mi cabeza, había un “algo” que no me lo permitía, hoy lo identifico con el miedo, el miedo a escribir, el miedo a decir, el miedo a parecer inadecuada, el miedo a no tener un lugar en este mundo. Aquí hoy mi inadecuación toma forma no solo de palabras, sino también de acción y re-acción.   

Durante años se nos ha explicado el mundo "como si fuésemos hombres" y es que ya sabemos que nuestra sociedad descansa  sobre leyes de orientación masculina. Esta visión no solo nos ha confundido, sino que también ha limitado la valoración de la autoimagen, la salud, la psicología, la maternidad, el rol de la mujer en la vida pública y privada. Además de impedir la construcción de un abordaje integral e equitativo “para y por nosotras”. Finalmente si no tomamos consciencia de esto el destino que nos depara a muchas de nosotras es sentirnos eternamente inadecuadas o perdidas en un mundo que por más que intentamos parece que no nos brinda un lugar que podamos habitar.

Nos han pedido que respondamos a la linealidad, nos han mirado y evaluado una y otra vez a través de un molde que no nos corresponde, un molde masculino. Desde mi, hoy rompo con esto y reacciono hablando desde mi experiencia en torno a la subjetividad femenina. Creo que desde mi pequeña trinchera esta decisión es relevante y fundamental: ¿Qué pasaría si todas hiciéramos este ejercicio?, me parece que los paradigmas del mundo estarían obligados a ser reconstruidos y las mujeres seríamos más libres, nos reconoceríamos entre nosotras desde una clave diferente, nos llamaríamos a la cooperación y la colaboración… porque hay todo un nuevo mundo que construir; un mundo donde por fin tanto hombres, como mujeres tuvieran la libertad de ser quienes realmente son.    


 Para descargar el libro "Un Cuarto Propio" de Virginia Woolf haz click en la imagen 

Escrito en Fase del Ciclo: Pre-ovulatoria/Primavera/Virgen 


lunes, 8 de abril de 2013

ERIKA LUST, un nombre para recordar...


Todos sentimos el anhelo de lo salvaje. Y este anhelo tiene muy pocos antídotos
culturalmente aceptados. Nos han enseñado a avergonzarnos de este deseo.
Nos hemos dejado el cabello largo y con él ocultamos nuestros sentimientos. Pero
la sombra de la Mujer Salvaje acecha todavía a nuestra espalda de día y de noche.
Dondequiera que estemos, la sombra que trota detrás de nosotros tiene sin
duda cuatro patas.
Clarissa Pinkola Estés - Prefacio  "Mujeres que corren con  los lobos"  


Estos días estoy particularmente densa, espesa.... mis reflexiones y cavilaciones mentales no me sueltan, no me dan tregua. ¡Y claro!, estoy en fase oscura y lo noto, lo siento, lo respiro... Pero hoy NO tengo ganas de continuar el hilo de mi profundidad. Lo cierto es que, mientras avanzan los días y se acerca el día inicial de mi menstruación, me apetece más dormir, desconectarme y dejar a un lado mi hiperactiva cabeza. No quiero darle más asunto... por ahora.  

Hoy prefiero irme a lo práctico. Y por eso quiero dedicarle este post a una mujer maravillosa llamada Erika Lust y compartir con Uds su trabajo. Erika es una escritora, guionista, directora y productora de cine pornográfico feminista, de origen sueco. Casi por casualidad, gracias a la maravilla del internet me encontré con una de sus películas hace ya 3 años. Con el tiempo tuve la posibilidad de averiguar más sobre ella, ver su filmografía completa, leer uno de sus libros y vivir en su misma ciudad de residencia (Barcelona), por lo cual he podido recorrer parte de su escenarios.


Erika a través de sus películas ha abierto un espacio poco explorado por la industria del porno: Cine pornográfico para mujeres, hecho por mujeres. Historias que no están llenas de lugares comunes, ni de imágenes prejuicidas sobre nuestra sexualidad. Un porno cercano, bien realizado, cuidado, quizás una obra de arte hecha para los sentidos de nosotras las féminas.

La recomendación esta hecha. Acá les dejo su filmografía, además de 2 entrevistas de ella que son interesantes de leer antes de ver su obra (o después) dado que presenta su visión sobre las cosas, el mundo, las mujeres y el porno.  

Mujeres bellas: empoderémonos de nuestra sexualidad, quebremos el tabú y de forma natural aprendamos a tocarnos, a querernos, a conocer nuestros cuerpos, sin culpa, ni verguenzas. Desafiemos las ideas y entremos  en contacto directo con nuestros cuerpos y con nuestra energía sexual/creativa. Las mujeres somos sexuales, no somos putas, vírgenes, ni locas. Un llamado a dejar de lado las etiquetas y a construir desde un nuevo paradigma esa libertad que aún hoy esta sociedad la tiene en deuda con nosotras.  

ENTREVISTAS



LARGOMETRAJES



CORTOMETRAJES




Escrito en Fase del Ciclo: Pre-menstrual/Otoño/Hechicera