Vengo de una fase menstrual
intensa, marcada por un profundo cansancio pegado en los huesos… me dedique durante
una semana a dormir y dejar de hacer sin cuestionarme mucho. Han sido meses
intensos marcados por el cierre de ciclos, una cantidad importante de trabajo
intelectual y encuentros y desencuentros con personas de mi pasado y de mi
presente. En esta última menstruación sentí más que nunca las ganas de
renovación y limpieza acusada por mi cuerpo y dejarme ir en ella, sin
cuestionarme, me permite aprender a escucharme e ir ganando fuerzas en la medida
que avanzo en mi ciclo… no obstante, sigue siendo un gran desafío por dos
motivos:
- Permitirme estos espacios sin agobiarme o ponerme ansiosa (dejar de lado el mandato y el deber)
- Aceptar los sentimientos, pensamientos, sensaciones que aparecen o se me hacen patentes en mis fases oscuras (premenstrual/menstrual)
Y ahora con un poco más de luz,
quiero darle hilo a los bosquejos de frases, sentimientos y palabras sueltas
apuntados en una libreta que me acompaña continuamente.
He leído mucho en estos meses, pero puntualmente hay un libro que me ha resonado profundamente. Hablo de “Un Cuarto Propio” de Virginia Woolf, este libro que describe en primera persona el estatus de las mujeres en la sociedad, la relación que se establece entre los sexos y las consecuencias de la dominación, subordinación de nosotras las féminas ante este mundo construido en masculino, no deja de ser apropiado para el análisis hoy. Y es que mientras voy leyendo no puedo evitar identificarme con ese matiz de amargura y soledad que se cuela entre párrafos irónicos y llenos de humor negro. Concluyo ineludiblemente que estos párrafos están llenos de realidad, de mi realidad.
A lo largo de mi historia vital no han sido
pocos los momentos en donde me he sentido cuestionada, equivocada, mal
interpretada, cuando hablo desde mi propia experiencia. Parece de perogrullo, pero
al hablar con otras mujeres siento que es un sentimiento bastante más común de
lo que pensaba. Incluso para escribir este blog que estuvo durante meses en mi
cabeza, había un “algo” que no me lo permitía, hoy lo identifico con el miedo,
el miedo a escribir, el miedo a decir, el miedo a parecer inadecuada, el miedo
a no tener un lugar en este mundo. Aquí hoy mi inadecuación toma forma no solo
de palabras, sino también de acción y re-acción.
Durante años se nos ha explicado
el mundo "como si fuésemos
hombres" y es que ya sabemos que nuestra sociedad descansa sobre leyes de orientación masculina. Esta
visión no solo nos ha confundido, sino que también ha limitado la valoración de
la autoimagen, la salud, la psicología, la maternidad, el rol de la mujer en la
vida pública y privada. Además de impedir la construcción de un abordaje
integral e equitativo “para y por nosotras”. Finalmente si no tomamos
consciencia de esto el destino que nos depara a muchas de nosotras es sentirnos
eternamente inadecuadas o perdidas en un mundo que por más que intentamos
parece que no nos brinda un lugar que podamos habitar.
Nos han pedido que respondamos a
la linealidad, nos han mirado y evaluado una y otra vez a través de un molde
que no nos corresponde, un molde masculino. Desde mi, hoy rompo con esto y reacciono
hablando desde mi experiencia en torno a la subjetividad femenina. Creo que
desde mi pequeña trinchera esta decisión es relevante y fundamental: ¿Qué pasaría
si todas hiciéramos este ejercicio?, me parece que los paradigmas del mundo
estarían obligados a ser reconstruidos y las mujeres seríamos más libres, nos
reconoceríamos entre nosotras desde una clave diferente, nos llamaríamos a la
cooperación y la colaboración… porque hay todo un nuevo mundo que construir; un
mundo donde por fin tanto hombres, como mujeres tuvieran la libertad de ser quienes
realmente son.
Para descargar el libro "Un Cuarto Propio" de Virginia Woolf haz click en la imagen
Escrito en Fase del Ciclo: Pre-ovulatoria/Primavera/Virgen

Por el blog de la Cata llegué al tuyo. No podría irme sin dejar mi gratitud por tus hermosas palabras. Me han conmovido mucho, porque me reconocí mucho, reconocí mi proceso.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias Yanira! =) me hace mucha ilusión que visites este espacio. Cuando las mujeres nos demos cuenta de que somos hermanas, quizás logremos mucho más de lo que jamás nos hemos imaginado. Un abrazo y espero verte pronto por aquí otra vez!
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